Mucha gente va por el camino más fácil.
Si las cosas salen mal, se rinden.
Y si se rinden, todo acaba para ellos.
Cuando todo acaba para ellos la única manera de escapar es hacerse daño así mismos.
¿Para qué?
Para no sufrir, para sentirse vivos.
Pero ese no es el camino, esa es la opción más fácil.
Lo mejor es buscar otra salida y aunque sea dura, intentar llegar hasta el final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario