domingo, 24 de junio de 2012
2.
Desde ese día, todo acabó para mí."Jamás", me juré, "jamás...", rompí a llorar. Gota a gota, resbalaba el dolor por mis mejillas. No podía asimilar que se hubiese ido, era lo único que me quedaba, lo único por lo que luchaba cada día. Ni un mísero "adiós", sólo una carta. Me sentía culpable por todo lo que pasó. Debería de haber pensado más en ella.
Lo único que deseaba en ese momento era desaparecer. Jamás me salió bien nada.
1.
"Lo siento, lo siento mucho. Intenté ser perfecta, intenté que las cosas cambiaran, lo intenté todo, pero no pude. No pude dejar de ser el monstruo que soy, no pude evitar hacer daño a las personas que más significaban para mí. No sé en qué me he convertido, no sé quién soy ni qué será de mí, solo espero que comprendas la decisión que he tomado, el camino que he escogido; quiero alejarme de esta mierda y dejar de hacer sufrir a la gente. Ojalá jamás hubiese llegado aquí; ojalá no me hubieses conocido nunca.
Por favor, no me busques, no pierdas el tiempo en mí, jamás me encontrarás.
Espero que algún día me perdones."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
