miércoles, 4 de febrero de 2015

Siendo, pero sin ser.

Nadie nace sabiendo nada, estoy segura de que si lo supiésemos todo no querríamos venir a este mundo de locos, este mundo de hipócritas y farsantes que dicen ser quien no son, este mundo de corazones rotos y mentes dormidas, este mundo de guerra y dolor, este mundo de sucios agujeros donde puedes caer en cualquier momento. 
La vida, ¿qué es vivir? ¿por qué se nace si después se muere? Esa constante pregunta permanece en mi cabeza cada vez que observo al mundo, cada vez que veo la realidad frente con frente. No entiendo nada: no entiendo la vida, ni la muerte; no entiendo a la gente, ni su forma de actuar, ni de pensar; no entiendo el coraje, ni el valor; no entiendo el sentirse solo; no entiendo las bienvenidas si después se van, todos se van. Y vuelves a acabar tú, desde el principio, solo. Sabes que no quieres estar solo pero sabes que tienes que estarlo, que no te deja, tu cabeza no te deja huir, entonces te sientes atrapado, y es que no eres nadie si no te quieres, porque en el momento en el que te quedes solo, estarás tú contigo, tú solo acompañándote a ti mismo y suena raro, pero es así, y es que si no te quieres no podrás seguir adelante. Y te hundes y te ahogas, y me ahogo. Me ahogo y sólo veo el fondo, que se aproxima lentamente, me aproximo despacito queriendo, pero sin querer. Ya no me queda nada, o eso creo, no me quiero, no me gusto, me odio. Entonces viene a mi cabeza: ¿qué pasaría si no estuviese? ¿qué pasaría si me fuese lejos, muy lejos? Me encantaría huir de esta miseria, me encantaría huir de este lugar, alejarme de esta gente, todos se van de mi vida repentinamente, ¿por qué no me iba a ir yo de la suya? Y de repente te pienso: Jamás serías capaz de quererme tanto como te quiero yo, jamás me querrás tanto como quisiste a otras, a otra, de la que tanto puedes ser capaz de hablar sin darte cuenta, ¿has hablado alguna vez así de mí? Lo dudo, y es que yo no valgo tanto, es que yo no soy ella, es que yo no soy buena ni suficiente, es que yo... simplemente soy yo y lo odio, me odio, y te odio, por quererte, por pensarte, por echarte de menos, pero sé que tú también te irás, todos se van. Y yo ya me he ido, me he abandonado, he olvidado el quererme si es que alguna vez llegue a hacerlo y oh, dios, me encantaría quererme tanto como te puedo querer a ti, como puedo querer a mis padres y a mi hermano, pero no lo consigo, me he perdido, estoy en un camino sin rumbo fijo, si es que sigo en el camino, si es que estoy donde me gustaría estar. Simplemente ahora espero llegar a algún sitio, aunque sea el final, aunque sea otro agujero sin fondo, sólo quiero que esto acabe, porque acaba eso lo sé, todo acaba. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario